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jueves, 7 de octubre de 2010

Almas en la sombra de Marisa Villardefrancos

Bueno, pues aquí os dejo la reseña que me faltaba de la trilogía El caballero de los brezos de Marisa Villardefrancos.
Quiero empezar diciendo, como curiosidad, que la novela costaba 7 pesetas -¡Dios mío, cómo han subido los precios!-, y era el número 22 de la colección Échate a volar, representada por una dulce y coquetona mariquita que me provoca una sonrisa cuando la miro.


ALMAS EN LA SOMBRA
Autora: Marisa Villardefrancos
Gilsa, S.A. Ediciones

La novela es la primera de la serie y la historia la cuenta una mujer: Katherine Mac Moor, más conocida por vosotras como Reina Katherine, el centro del grupo de chicuelos que juegan a piratas y se reúnen bajo el Árbol de las Ardillas, allá en el brezal. Y es ella misma, recordando su vida desde que hubo de dejar a sus amigos, la que nos relata su historia.

Katherine es aún una niña, más interesada en buscar elfos que en pensar seriamente en el matrimonio. Pero su familia no piensa lo mismo y la obligan a casarse con un rico irlandés: sir William Hasting. Ella cuenta solamente con 13 años de edad y él, heredero del título por la enfermedad de su padre, es un joven al que le interesa muy poco tener una esposa. Pero ambos se ven abocados a doblegarse a las circunstancias y deseos familiares. Por eso, abandona la casa de sus abuelos –contrarios a esa boda- y todo cuanto ama.

Nuestra heroína vive en The Shade, la casa señorial de sir William, durante dos años, sin saber nada de su esposo, dedicado a la captura de bucaneros. Lejos de sus amigos, va creciendo y haciéndose una mujer que teme, tanto como desea, poder enfrentar sus miedos y a su marido, con el que no ha tenido trato. De él únicamente ha tenido algunas cartas frías que le hacen pensar en está enamorado de una mujer de cabellos negros (muy distintos a los suyos) y que su vida en común puede ser un infierno.

Durante esos años, Katherine llega a amar al viejo Lord Hasting, su suegro, que se está quedando ciego, y que es su único consuelo ante el acoso de su padre, de su tía Carlota y de Moira, una trabajadora y amiga de infancia de William, secretamente enamorada de él. Y acaba por darse cuenta que su familia odia a Hasting, aunque no han tenido más opción que concertar su matrimonio para salvar a los Mac Moor de la ruina.

William regresa a The Shade para finales del mes de Diciembre, justo cuando ella cumple los quince años. Y él, que creía haberse casado con una criatura sosa, se queda prendado de Katherine nada más verla. Su frescura y su belleza le conmueven y decide ganarse su corazón. Y al enterarse de que es su cumpleaños, ordena que preparen una fiesta que nadie en la comarca olvidará jamás y, durante la cual, concede algunos favores. Entre ellos, apoyar al hijo de Carlota para que consiga un puesto de relevancia.

William consigue enamorar a Katherine durante esos días, hasta un punto que ella ni imaginaba. Y cuando más felices parecen sus días, todo se viene abajo. Billy Tormentas (El Caballero de los Brezos), Peter el Chacal (El Brezal de las Nubes) y Jim Corazón de Piedra, sus antiguos camaradas de juegos, se presentan en The Shade: el Ulster se ha sublevado.

La vida de la protagonista cambia totalmente. Billy y Peter han decidido unirse a los rebeldes; Jim piensa actuar por libre. Y William, su esposo, no puede hacer otra cosa que apoyarles, porque es su patria y sus principios son antes que nada.

Las patrullas puritanas revisan cada casa, cada granero, requisan todo cuanto pueden y encarcelan indiscriminadamente. William trata de salvar a sus amigos de un futuro incierto, pero la traición de Moira, su antigua amiga, creyendo que le está salvando a él a la vez que aparta a una esposa indeseada de su camino, provoca que una patrulla les aprese. Juzgados, son enviados como esclavos al otro lado del mundo.

Llegados a este punto, la autora nos traslada a Jamaica, a la plantación propiedad del hijo de Carlota, un ser despreciable y egoísta que, lejos de ayudar a su pariente político gracias al cual ha conseguido su cargo, intenta acabar con él.

Por tanto, comienzan a mezclarse aquí tres historias: la del propio William, cuyo mayor afán es salvar a sus amigos y poder regresar a los brazos de la mujer que ama, porque Katherine le jura que nunca le olvidará y él se alimenta de esa promesa. La de Peter, con su amor por Mildred y sus penurias en aquellas tierras donde no es más que un esclavo. Y la de Billy Tormentas y su enamoramiento de Pretty Coldman.

Para mí, esta primera entrega (y última que me he leído), es más distraída que la segunda parte, El Brezal de las Nubes. Y puede que sea por la personalidad de William, un héroe mucho más fuerte que Peter, con más coraje, capaz de arriesgar su vida por salvar a sus amigos y de enfrentarse al mundo entero por volver a recuperar a su esposa.

Pero sigo diciendo que esta trilogía merece la pena. Hay que leerla entera, no podemos olvidar ninguna de las novelas; sería tanto como amputar al grupo de muchachos que le da vida. Porque puede que una entrega resulte más insípida que otra –es lógico ya que cada personaje tiene su propia personalidad y no todos pueden ser iguales-. Porque nos traslada desde Irlanda a Jamaica y nos enseña cómo soñar aún con el cortapisas de una censura que no permitía escenas como las que estamos acostumbradas a leer hoy en día. Y sobre todo, porque nos muestra el orgullo de unos protagonistas que no se rinden nunca y de un pueblo, el irlandés, que tampoco lo hizo.

jueves, 30 de septiembre de 2010

El brezal de las nubes - Marisa Villardefrancos


Hoy quiero hablaros de la segunda parte de esta trilogía. La historia es anterior a la que ya os puse, El caballero de los brezos. Lamento haber empezado a colgar las reseñas sin ir por orden, pero al ser historias independientes, aunque enlazadas unas a otras, no os confundiré.

EL BREZAL DE LAS NUBES Autora: Marisa Villardefrancos Gilsa, S.A. Ediciones. Primera edición Diciembre 1953

El Brezal de las nubes es la historia de Peter O’Sullivan y Mildred. Si recordáis mi anterior reseña sobre la vida de Billy Tormentas, os resultarán conocidos los demás personajes: Jim, Corazón de Piedra, Reina Katherine, Peter El Chacal y lord William Hasting. En esta entrega, la autora nos narra los acontecimientos desde dos plumas: la de Peter y la de Billy (que cuenta parte de la vida del primero).

Regresamos de nuevo a Irlanda. A los montes de Donegal. A los caballeros de las nubes, ese grupo de muchachos que juegan a piratas y se divierten ofreciendo vasallaje a su reina, Katherine, que sueñan con bucaneros y tesoros y se cobijan bajo el árbol de las ardillas buscando las entradas secretas al mundo mágico de las hadas y los elfos. Chicuelos felices que no tienen más preocupación que sus aventuras, a los que la política de Inglaterra no les quita el sueño porque, a su edad, no la entienden.

Pero los niños crecen. Peter y su hermana, May, descubren un secreto: hace mucho tiempo, su abuelo se enamoró de Bertha Morgan, una inglesa, una muchacha perteneciente a sus más fieros rivales, y se casaron en secreto. May, a su vez, se enamora de Gareth Morgan y sueña con que su amor pueda ser como aquél otro. Pero el joven no resulta lo que ella creía y acaba casándose con Patrick, en quien encuentra el apoyo para curar su dolorido corazón.

Y los muchachos siguen creciendo. Casan a Katherine con un rico irlandés, lord Hasting. Y a partir de aquí el grupo queda incompleto, les falta una pieza fundamental: su reina. Y Corazón de Piedra se queda destrozado porque está enamorado de ella.

En 1641 se produce el levantamiento de Irlanda. Y a partir de aquí, los personajes cambian, sufren y matan. Todo el país está revuelto y los enfrentamientos sacan lo peor de cada uno. El castillo de los O’Sullivan es atacado, mueren los padres de Peter y el joven se ve obligado a escapar y unirse a las cuadrillas de rebeldes. Está decidido a luchar por su patria, pero es un poeta y prefiere morir por ella que matar por ella.

Los avatares de la guerra no impiden que el muchacho se enamore de Mildred, una muchacha dulce y bonita.

Pero el destino arrastra a Mildred a la esclavitud por una venganza mezquina y es embarcada hacia Jamaica para ser vendida como esclava.

Y otro tanto les pasa a Peter, Billy y lord Hasting.

La autora nos lleva entonces al Caribe, a la plantación donde se desarrolla el resto de esta historia. Ni las vejaciones, ni el duro trabajo, ni las torturas, consiguen doblegar el espíritu irlandés. Peter El Chacal encuentra en la plantación a Mildred y trata de salvarla por todos los medios arriesgando su propia vida, delatando incluso a sus camaradas al ver que van a torturarla. Sus amigos le entienden y le perdonan diciéndole que ellos habrían hecho lo mismo por la muchacha. Su confesión, sin embargo, puede acabar con la vida de William Hasting, el esposo de Reina Katherine. Y él se enfrenta al dueño de la plantación para salvar a su amigo, por lo que acaba siendo juzgado por asesinato y condenado a muerte.

No os inquietéis. Hay final feliz. Aunque no os voy a decir cómo se resuelve, claro. Esta parte de la trilogía puede que sea la más descafeinada, porque nos describe a un protagonista poético, más proclive a perdonar que a la venganza. Un muchacho que se apoya siempre en Billy Tormentas, en el Caballero de los Brezos, su líder desde siempre, pero que al final demuestra su coraje como el mejor.

Viajar a Irlanda y soñar con el árbol de las ardillas, buscar pasajes secretos hacia el mundo de las hadas, ver cómo unos muchachos crecen y se enfrentan a sus miedos, disfrutar cuando los vencen… Marisa Villardefrancos nos regala una historia bonita donde combina las bucólicas tardes en el Brezal de las Nubes con los escabrosos días de esclavitud en Jamaica.


jueves, 26 de agosto de 2010

El caballero de los brezos


Yo tuve la grandísima suerte de poder leer, cuando era una muchachita, algunas novelas de esta gran escritora. Obras que me dejaron huella y que, estoy segura, dejaron huella a muchas otras jóvenes. ¡Y qué curioso, era española! Escribió una saga fantástica: Almas en la sombra, El brezal de las nubes, El caballero de los brezos (tercera edición publicada en el año 1955).

Voy a atreverme a hacer una reseña de la última novela de esta saga: “El caballero de los brezos”. Porque aunque existen otros personajes en la saga como Corazón de Piedra, Peter el Chacal o Reina Katherine –apodos con los que ellos jugaban-, Billy Tormentas me enamoró por ser su historia la primera que cayó en mis manos.

“Sobre mi escritorio he destapado pensativamente el viejo tintero de bronce que me regaló William Hasting la última vez que nos vimos. Un tintero cuya pesada tapa ostenta a Prometeo encadenado, devorado por el buitre; las alas de éste están desgastadas por el uso. Al regalármelo, William le dijo:
-Existe una última historia que debes contar. La historia de Billy Tormentas y de sus amores con la que ahora es su mujer. La narración que has comenzado sobre la lejana Irlanda, y que todos padecimos, no debe quedar truncada.
Billy, que se encontraba delante, asintió:
-Yo te daré todos los documentos de la familia de mi esposa. Los míos se han perdido por completo. Debes recordar Jamaica y por qué encima de aquel promontorio agreste llegó a elevarse la mansión que tan ligada ha estado con nuestra odisea en las islas: Cumbres de Añoranza.”

Así comienza esta novela. Volver a leer el inicio para copiarlo aquí ha vuelto a ponerme la piel de gallina. Cada vez que lo hago me pasa lo mismo. Eso me sucede desde que la leí por primera vez, debía tener yo unos dieciséis años. Y es que al hacerlo, me siento irremediablemente atrapada por la historia. No me queda más remedio que volver a disfrutarla.

Billy Tormentas es uno de los muchachos irlandeses que la autora nos describe en su trilogía. Tal vez el más osado de todos, el cabecilla de un grupo encantador que ama su tierra, Irlanda, por encima de todo, y que solamente desean ser felices. Pero el destino no les permite saborear esa felicidad. Todos y cada uno de ellos se verán arrojados a una vida de esclavitud y penurias en Jamaica, lejos de su amada Éire. Y se hacen hombres y mujeres bajo el yugo inglés que quiere someterlos, sin saber que la sangre irlandesa es, tal vez, más ardiente que ninguna.

Los Mirtos es la casa de los Ávila. Luis de Ávila, el patriarca, es un hombre sombrío y amargado por la prematura muerte de su esposa. Tiene cuatro hijos, gemelos dos a dos. Los mayores, Enrique y Alonso; los menores, Juan y Beatriz. Una maldita enfermedad mató a la madre al cumplir los dieciocho años. Y esa misma enfermedad matará a uno de los dos gemelos pequeños. Don Luis y sus dos hijos mayores –fuera ya del peligro-, lo saben. Y por eso mantienen a los dos menores protegidos hasta el punto de no permitirles apenas salir de la propiedad. No deben casarse, no deben procrear. Es el único modo de acabar con la maldición que se trasmite de padres a hijos.
Pero los hados hacen que la jovencísima Beatriz conozca a Harry Colman, se enamore y se case con él a pesar de las súplicas de su padre. Colman está dispuesto a luchar contra la enfermedad y a vencerla por amor a Beatriz. Manda construir un barco en sus astilleros cuyo mascarón de proa es la imagen de su esposa. Tienen gemelas: Pretty y Jenny. Dos niñas tan idénticas que son incapaces de distinguirlas y deben llevar siempre distintivos de coral y nácar.
Beatriz muere al cumplir los dieciocho años y Colman sabe que una de sus dos hijas es portadora de la terrible enfermedad.
Pretty es coqueta y está llena de vida. Jenny es callada y sencilla. Todos piensan que ella es la que morirá.
Pettry tontea con uno de los esclavos del hombre con el que va a casarse y hasta le promete que será su esposa y él, que no es otro que Billy Tormentas se enamora perdidamente. Pero ella le traiciona y casi le matan de una paliza por atreverse a rondar a una dama. Logra escapar de la isla, se convierte en bucanero, pero el odio hacia la mujer que le traicionó le obliga a volver para hacerla cumplir su promesa. Pretty pide a su hermana gemela que se cambien los aderezos del cabello y vaya en su lugar puesto que va a morir pronto. Y Billy se encuentra casado con la mujer equivocada.

Marisa Villardefrancos no utiliza escenas eróticas. Tenemos que tener en cuenta que esta novela fue escrita hace muchos años y existía la censura. Sin embargo, es tal el modo en que nos describe los personajes, sus sufrimientos, sus esperanzas, sus emociones, que se nos olvida todo lo demás. ¿A quién le importa una escena erótica más o menos teniendo miles de pasión y dulzura? Los personajes son entrañables, fuertes, decididos, con el coraje y la humanidad que nos encanta en este tipo de novelas. Envuelven, cautivan, se nos hacen cercanos. Sufrimos con ellos y nos alegramos de sus triunfos. Todos y cada uno de los protagonistas de esta novela están extraordinariamente descritos.
Billy es un hombre duro, amargado y orgulloso, que clama venganza. Pettry es una coqueta a la que nada le importa salvo su propia seguridad. Jenny es dulce pero con carácter, capaz de sacrificase por los suyos. Y los amigos de Billy, un grupo que nos hace desear conocer la historia de cada uno de ellos. Hay pasiones y aventura a raudales.

Pero… Siempre hay un pero, claro. Y el de esta novela es que está descatalogada desde hace años. No hay forma de conseguirla. Ni en las librerías antiguas. Eran novelas de bolsillo, de esas que salían en dos o tres entregas. Mi amiga logró encontrar El brezal de las nubes por pura casualidad y me la regaló (Gracias, preciosa. Te estaré siempre agradecida). Las encuaderné en piel y ahora ocupan un lugar de privilegio entre mis novelas de romántica. Porque estas novelas SÍ son románticas, de principio a fin.

Desde aquí, aparte de compartir con vosotras esta historia (prometo haceros la reseña de El brezal de las nubes y lamento no poder hacerlo de Almas en la sombra puesto que no pude conseguirla), quiero hacer un llamamiento a las editoriales. La novela romántica está en alza, las lectoras pedimos historias que nos conquisten y nos hagan soñar. Con la trilogía de Villardefrancos no sólo se sueña, sino que se permanece en un mundo onírico del que no queremos salir. ¿No sería posible reeditarlas y volver a la vida a Corazón de Piedra, Peter el Chacal, Reina Katherine y Billy Tormentas? Señores editores, hagan un esfuerzo, porque las lectoras de romántica se merecen disfrutar de esta maravillosa historia.

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EL CABALLERO DE LOS BREZOS (Cumbres de añoranza) Ediciones Cid-- Marisa Villardefrancos

María Luisa Villardefrancos Legrande nació el 12 de octubre de 1915 en Vedra (A Coruña), y murió en San Vicente del Raspeig, Alicante, el 20 de junio de 1975. Os dejo este enlace por si queréis saber más sobre ella.

http://www.culturagalega.org/album/docs/biografia_marisa_villardefrancos.pdf