miércoles, 26 de octubre de 2016

Más opiniones sobre La Bahía de la Escocesa







Estas son otras tantas de las opiniones sobre La Bahía de la Escocesa que os traigo hoy para que si no conocéis este libro mío, os animéis a leerlo.

La trama de esta novela está aderezada con muchos ingredientes; misterio, antiguas leyendas, conspiraciones y traiciones, humor y, por supuesto, mucho amor y pasión.
Todo ello, por supuesto, en su justa medida, como todas las novelas de Nieves Hidalgo.
Por que así son las novelas de Nieves. Muchos ingredientes, pero todos ellos en su justa medida, muy bien mezclados y dosificados en pequeñas dosis a cada capítulo para que no nos saturemos de nada y, al mismo tiempo, que no nos falte nada. Sigue leyendo pinchando aquí.


Otra cosa que me ha sorprendido (para bien) en esta novela es la poca carga erótica que hay. Entre los personajes protagonistas hay puyas  continuas, porque se supone que se odian; tienen encuentros de otro tipo al del odio porque pasa lo que tiene que pasar en una novela de este tipo. Que se centre en la resolución del misterio y del asesinato lleva a desarrollar más la acción del libro y menos los juegos de cama dándole a la novela más argumento que el simple hecho de pasar de una escena erótica a otra. Sigue leyendo pinchando aquí.

Tengo que decir que hay poco erotismo, escenas sexuales si no recuerdo mal solo hay una, pero realmente es una novela romántica con mucha intriga y misterio, por supuesto hay amor y deseo, pero también hay una buenísima historia detrás, que seguro que hace las delicias de cualquiera que guste de este tipo de lectura. Sigue leyendo pinchando aquí


A mi parecer los personajes están bastante marcados con una personalidad propia cada uno, que están muy bien solapados entre ellos también. No hay ninguno que no te llegue a sorprender o no te haga echarte unas risas de vez en cuando. Durante la novela poco a poco vamos sabiendo más del asesinato y todo lo que lo rodea, pese a que hasta el mismo final no se sepa quien es, y la verdad es que en ningún momento llegue a imaginar que sería él. Sigue leyendo pinchando aquí.