viernes, 17 de abril de 2009

Maracay © (Extracto del capítulo 2º)




REINA BELICE. ABRIL 1810.


Romo era un negro tan flaco que parecía tener solamente huesos y piel, pero era ágil como una anguila.
Se tiró del caballo, subió a largas zancadas los escalones y empujó la puerta, con tanta fuerza, que ésta chocó contra la pared, provocando un sobresalto en la mujerona que portaba una bandeja en sus manos, tan negra o más que él mismo.
-¡Negro del demonio! –Le increpó- ¿Es que no te han enseñado buenos modales? No es modo de entrar en una casa decente.
-¡Ya vienen, Mamma Bemba! –Anunció, haciendo caso omiso de la regañina-.
-¡Oh, Dios mío! –dejó la bandeja y corrió hacia la puerta que tenía enfrente. La abrió, con tan pocos miramientos como instantes antes lo hiciera Romo y se paró ante el escritorio que ocupaba el dueño de la hacienda.
Wesley interrumpió la revisión de los documentos y alzó las cejas.
-¿Hay tifón?
Mamma Bemba, que en realidad no se llamaba así, pero daba lo mismo porque ya ni recordaba su verdadero nombre, observó un momento al que era su amo y su niño mimado. Le conocía desde que tenía 6 años de edad. Desde que su padre, el amo Ramsom y su madre, el ama Bárbara, se afincaran en el territorio. Le alimentó, enseñó y zurró cuando se lo mereció. Era un hombre justo y sentía cierto orgullo pensando que ella contribuyó a formarle.
-El señorito Devon ya viene.
Ramson se quedó repentinamente serio.
-Dile a Deborah que prepare las habitaciones del ala este.
-¿Nada más?
Wes volvió a levantar la cabeza y la negra observó un rictus de disgusto. Se recostó en el sillón y levantó una pierna para apoyar la bota sobre la pulida madera del escritorio. Su gesto despreocupado molestó a Bemba.
-¿Crees que necesitará más de una habitación?
Mamma llevaba tantos años en aquella casa que casi la consideraba suya. Y no estaba dispuesta a consentir que él se comportara como un salvaje.
-¡Insensato! –Le espetó- ¿No te han enseñado desde pequeño a comportarte como un caballero blanco? ¿No he tratado de que seas un hombre de honor? ¿Crees que es modo de hablar de la mujer que se ha convertido en tu esposa? ¡¡Y baja la bota de esa mesa!! Me ha costado mucho trabajo sacarle brillo.
-¿Qué he dicho? –Por supuesto no bajó la pierna-.
-Deberías estar dando saltos de alegría. Querías una mujer y el señorito Devon te ha conseguido una. Sigo sin entender que haya tenido que viajar al otro lado del mundo para traerla, con las muchachas tan lindas que hay en Maracay, Barquisimeto o en el mismísimo Maracaibo… Pero el caso es que viene. Y tú te portas como un asno.
-Mamma…
-Envías a tu primo y cuando vuelve sólo se te ocurre decir que preparen sus habitaciones. Jamás entenderé a los blancos. Cualquier hombre que fuera hombre estaría nervioso y ya se le estaría calentando lo que lleva bajo los calzones –le siguió regañando-.
-Mamma…
-¿No tienes sangre en las venas? ¿O acaso aquella desvergonzada de Gissele Bottom acabó con lo que tenías de macho?
Wes respingó y se puso el pie. Golpeó la madera con la palma de la mano.
-¡Basta ya, Bemba!
La negra retrocedió un paso. Ramsom sólo la llamaba así cuando estaba irritado. Había llegado demasiado lejos. No por levantarle la voz, eso carecía de importancia para Wesley –aunque cualquier otro amo le hubiera arrancado la piel a latigazos-, sino por pronunciar un hombre prohibido en aquella casa.
-Lo siento, señorito Wes –agachó la cabeza, sumisa-.
Eso acabó por enfurecerle. Se acercó hasta el ventanal y descargó su malhumor contra el cerco.
-¡Por todos los infierno! –Volvió a mirar a Bemba- ¿Voy a tener que soportar que me digas lo que debo o no hacer? –Ella negó con la cabeza, dio la vuelta y se dirigió a la salida- ¡Aún no he terminado! –esperó a que ella se volviera y le mirara. Si había alguien obstinado era aquella mujer. Le miraba como el adulto que escucha con paciencia las tonterías de un muchacho. Debería irritarse, pero era incapaz de hacerlo, la quería demasiado-. Está bien, tú ganas. Preparar un buen recibimiento. Una fiesta. Invita a quién se te antoje, a fin de cuentas lo vas a hacer sin mi consentimiento.
Bemba sonrió y su regordete rostro se iluminó.
-Eso ya está mejor. Mucho mejor, sí señor –se marchó, satisfecha por la victoria-.
Wes retiró el sillón de una patada y se dejó caer en él. Hacía calor. Se pasó la mano por el pecho, ahuecando más la liviana camisa abierta.
-Cualquier día mandaré que la despellejen –sonrió, mirando la puerta-. Cualquiera de estos días…




15 comentarios:

Anónimo dijo...

¿No vas a seguir verdad? snif, snif, siempre que dejas con la miel en los labios.

Un beso y hasta la próxima novela que cuelgues.

Mayte

Anónimo dijo...

Me ha gustado mucho este segundo capítulo, qué pena no poder seguir su lectura.

Saludos,

María

Anónimo dijo...

Ay por diox, que me quedo con ganas de mas. Siempre me pasa lo mismo.

De todas formas gracias por los anticipos.

Besos
Helena

solima dijo...

Me gusta, me gusta, me gusta y ¡quiero más!

Otras veces cuando te lo hemos pedido nos has puesto otro trocito ¿podrías hacerlo con esta novela?

Porfa, porfa, porfa...

Muchos besos.

Anónimo dijo...

Tiene buena pinta. Si se puede pedir, jaja, yo me apunto a solicitar otro trocito, aunque luego me siga quedando con ganas de mas.

Un beso.
Coni

Anónimo dijo...

Me gusta mucho.

Felicidades por Orgullo sajón, me ha gustado muchísimo.

Saludos.
Mika

Anónimo dijo...

Este libro tiene pinta de ser de los que enganchan desde su comienzo. Yo ya estoy enganchada.

Besos.
Merce

Nieves Hidalgo dijo...

Gracias por vuestro entusiasmo, chicas. Voy a colgar esta noche otro capítulo al azar de esta novela.

Un beso a todas.

Nieves Hidalgo dijo...

Mika, gracias, no sabes cuánto me alegro.

Un beso.

Berta dijo...

Hola,por aquí ando otra vez.
Me encantan las novelas que aparecen en el blog,lo que escribes engancha un montón ,pero hay algo que no entiendo,no están a la venta en las librerías? he entrado en internet y sólo aparecen "orgullo sajón "y "lo que dure la eternidad".
Es que no están publicadas todavía?

Me gustaría saberlo,pues pensaba acercarme hasta la librería para ir comprándolos.

Nunca vi tus libros en la zona romántica de las grandes librerías en Madrid.Sólo hasta que apareció orgullo sajón".

Si no están publicados aún es una pena,ojala los vea pronto.

Besiños

Nieves Hidalgo dijo...

Hola Berta,

abrí este blog al poco tiempo de publicar mi primer libro "Lo que dure la eternidad" (Marzo 2008). Tengo muchas novelas escritas y la verdad es que nunca me planteé publicarlas. Cuando salió a la venta este primer libro, decidí colgar en este blog los capítulos de todas mis novelas para que mis lectoras me fueran conociendo.

En este mes de abril se ha publicado "Orgullo sajón" y en junio se publicará "Amaneceres cautivos".

Hasta ahora esas son las únicas que vas a poder encontrar.

Estoy preparando una novela para colgarla íntegra en el blog como regalo para todas las lectoras que día a día pasáis por aquí me regaláis vuestros cariñosos comentarios y apoyo.

Un abrazo y un millón de gracias.

Berta dijo...

Es una delicia poder hablar con la autora de los libros que te gustan.

No sabes lo contenta que estoy de haber encontrado tu blog.

Graciñas por la información,hoy voy a reservar mi nuevo libro "lo que dure la eternidad,y estaré super pendiente del siguiente.
Mientras espero que salga el nuevo en junio,seguiré deleitándome con los capítulos del blog.

Por mi parte te doy un graaaaaan empujoncito!! para que sigas publicando tus libros,que nos entusiasmarán a todos.

En casa,familia,trabajo y amigos no paro de hablarles de ti.

Geniaaaaal!!!!será estupendo que lo publiques en el blog lo guardaré enseguida,y lo devoraré como todo lo que escribes.

Te contaré que tal el nuevo libro que está a punto de caer en mis manos.

Mi hija se mete conmigo al verme taaan entusiasmada!! por tener los libros de una autora española;es que es una parcela que en España no ocupaba nadie,hasta llegar tú.

Tendrás un éxito asegurado,yo te lo deseo de corazón.

Besiños

Nieves Hidalgo dijo...

Bueno, Berta, no sé ni qué decirte porque darte las gracias me parece poco. Sólo puedo enviarte un abrazo muy cariñoso y rogar que mis otros libros te gusten y los disfrutes... Con eso me doy por satisfecha.

IDA ELBA dijo...

Hola. He leido los dos capitulos y me parece buenisima la novela, te felicito. Me gustaria que me aclararas algo porque no se realmente donde queda la hacienda "Reina Belice" si en Maracay o Maracaibo. Estas son poblaciones de Venezuela de donde yo soy, y donde vivo y Maracay queda en el centro del pais y Maracaibo queda en el extremo oeste y Barquisimeto que lo lei tambien, queda mas hacia el oeste, pero mas cerca de Maracay que de Maracaibo.
Saludos
Ida Elba

Nieves Hidalgo dijo...

Hola, Ida Elba.
La hacienda de la novela, Reina Belice, la situé en Maracay.
De izquierda a derecha del mapa está Maracaibo- Barquisimeto y Maracy. De Maracaibo a la hacienda hay unas 140 millas más o menos. Las situé, si no me falla la memoria en Maracay del estado de Lara, claro, que es el que está más cerca, porque los de los otros estados quedaban lejos.
Resulta gratificante que hayas hecho este tipo de comprobaciones. De todos modos, esta novela la escribí hace mucho tiempo y seguro, seguro, que tendrá errores, porque solamente es un manuscrito.
Generalmente, al final de las novelas suelo añadir una "nota de la autora" donde explico que me tomo ciertas licencias literarias.
Gracias por tu comentario.
Un beso