martes, 10 de febrero de 2009

Lady Shessy © (Extracto del capítulo 2º)


II


Cuando despertó le rodeaban las sombras. El dolor de hombro herido empezaba a resultar insoportable. Su cuerpo parecía estar partiéndose en pedazos. Sacudió la cabeza para despejarse y dejó escapar un gemido de dolor. ¡Aquella bruja le había atizado con ganas!
La buscó con la mirada, pero no estaba. Trató de moverse y su desesperación llegó al límite cuando se dio cuenta de que estaba atado como un fardo al tronco de un árbol.
-Creí que no despertaríais nunca, conde de Forenham.
Creftgar hizo un esfuerzo para hablar con calma cuando la vio aparecer en el claro.
-¿Puedo saber qué significa todo esto?
Ella se encogió de hombros y colocó unas cuantas ramas más sobre el fuego.
-Pretendo estar a salvo de vos, milord.
-¡A salvo! –Gritó ahora- ¡Maldita sea! Primero me salváis de la horca, luego me arrastráis como una res lista para el sacrificio, me golpeáis dejándome inconsciente y me despierto atado –dejó escapar una carcajada ronca-. ¿Pensáis que puedo atacaros tal y como estoy?
-Vuestro genio acabará por perderos, Creftgar.
-Y ¿cómo sabéis quién soy?
-Os he seguido durante dos meses.
-Vaya –sonrió, bilioso-. Sabía que tenía éxito con las mujeres, pero habéis rebasado el límite.
-No entendéis nada.
-Vamos, muchacha –la pinchó-. Si deseáis mis favores sólo tenéis que pedirlo. Os juro que nunca me resisto a los encantos de una dama. No hacía falta llegar a esto.
Su sarcasmo levantó ascuas en el pecho femenino. Se revolvió, furiosa, acercándose a él. Tanto, que le pareció peligroso.
-¡Asqueroso patán! ¡Mulo engreído! ¡Bastardo seguidor de los York! –Le insultó a voz en grito-. He escuchado muchas historias acerca de vos, pero os aseguro que antes preferiría mataros. ¡Nunca aceptaría vuestras galanterías!
-Entonces, ¿qué queréis?
-¡Mandaros a la horca!
-¿Qué…?
-No me miréis con esa cara de asombro –cortó ella-. Este tiempo tras vuestros pasos solamente han aumentado mis ansias de venganza.
-¿Queréis decir que me habéis salvado de un soga para colgarme de otra?
-Exactamente.
-Ni siquiera os conozco.
Con un rápido movimiento, ella desenvainó el puñal que llevaba al cinto y lo apoyó en su garganta.
-¿Conocéis esta daga, milord?
Desvió los ojos para observar el arma de mango de plata y su rostro no se alteró al descubrir el escudo cortado con un halcón dorado sobre fondo azur y las iniciales C.F grabadas en la hoja. Sí, era suya.
-¿De dónde la habéis sacado?
-Del mismo lugar donde la dejasteis, señor conde. De la espalda de Allan de Landsor.
-¡¿Cómo?!
-De allí la arranqué, empapando mis manos con la sangre del hijo de Pilles, mi señor, a quién distéis muerte hace dos meses.
Forenham quedó aturdido. ¡Allan muerto! Se repuso al cabo de un momento y su voz sonó muy ronca.
-Yo no he matado a nadie fuera del campo de batalla y hace dos meses no estaba en estos territorios.
-Explicadme entonces cómo llegó esta daga a su cuerpo.
-No puedo hacerlo. El arma pudo ser robada o perdida en una revuelta. Tal vez en Brawly, donde estuvo hace meses. ¡Nunca he matado a nadie a quien no mirara a la cara!
-Lo hicisteis con Allan.
-¡No le maté! –se exaltó-
-¿Por qué habría de creeros? Estáis acostumbrado a matar.
-Estamos en guerra.
La punta del arma se paseó por el rostro masculino.
-Sería una lástima desfigurar un rostro tan atractivo. Pero os juro que si seguís negando lo evidente, soy capaz de marcaros.
-Entonces no negaré nada. Por lo que veo, ya os habéis hecho vuestra composición de lugar y sois terca como una mula.
Ella guardó la daga de nuevo y se alejó hacia el fuego, que avivó otra vez. Durante un momento guardaron silencio.
-¿No pensáis aflojar las ligaduras? Las cuerdas están tan fuertes que no podré luego valerme de los brazos.
-¡Tanto da! Al verdugo le dará igual colgaros manco o cojo.
-¿Vais a ser capaz de enviar a la muerte a vuestro esposo? –se burló-.
-¡No estoy casada con vos!
-Hace apenas unas horas aquellos gitanos nos unieron en matrimonio.
-¡Matrimonio que no es válido! –zanjó ella-.
-Estáis confundida, porque yo respeto todas las creencias.
Ella se incorporó con celeridad, llegó hasta su caballo y cuando se giró, a Creftgar se le atragantó la saliva en la garganta. Se acercó lentamente a él, golpeando el mango del látigo sobre su palma izquierda. Sus ojos destilaban veneno y una vocecita interior le dijo que era mejor guardar silencio. Aquella fiera parecía capaz de cualquier barbaridad.
-Voy a conduciros hasta Landsor para que os ajusticien. Hasta ese momento, os recomiendo que permanezcáis callado, no deseo oíros rebuznar más. En caso contrario, la furia podría nublar mi mente y olvidar que estoy casada con vos, que sois mi prisionero y que se os debe un mínimo de consideración como tal. Os advierto que soy tan buena manejando esto –mostró el látigo-, como con la ballesta. Me costaría muy poco arrancaros la camisa y azotaros hasta que no quede una pulgada de piel en vuestro cuerpo.
-Habéis perdido el juicio… -murmuró él-.
El trallazo le pilló desprevenido y el dolor lacerante le cruzó el pecho. Se mordió los labios para no soltar un grito y la miró, sin creerse aún que ella hubiera descargado el arma.
-Os juro, como que mi nombre es Shessy, que soy capaz de cumplir mi amenaza.
Y Creftgar supo que hablaba totalmente en serio.

(Extracto del capítulo 2º)


12 comentarios:

Bego dijo...

Vaya, vaya, vaya, que mujer, y que novela.
Hoy he leído los dos extractos de una vez, me ha encantado.

Cuando decido cual es mi preferida, zass, muestras otra y vuelta al dilema...

Un beso Nieves.

solima dijo...

¡Qué bueno, Nieves! Digna continuación del otro capítulo que tanto me ha gustado! Uauuuuuuuuu, cómo me gustaría seguir leyendo esta novela.

Un beso.

Anónimo dijo...

Cualquiera se mete con la tal Lady Shessy. Así es como me gustan a mi las protagonistas femeninas. Qué pena no poder seguir leyendo esta novela.

Besos
Merce

Anónimo dijo...

Qué ganitas de seguir leyendoooooooooo.

Un beso, Nieves.
Coni

Anónimo dijo...

Esta es una de las novelas que más me ha gustado. Qué mujer lady Shessy, menudo caracter.

Un abrazo.
María

Anónimo dijo...

Es la primera vez que leo algo tuyo, ya que no te conocía, y con el enlace del rincon romantico he hecho un pequeño descubrimiento, y es que me encanta todo lo que hay en el blog y especialmente los extractos de este libro... me gustaría saber donde comprarlo. Un beso. Sara

Nieves Hidalgo dijo...

Lady Shessy es una de mis protagonistas más queridas. Me encanta que os guste y espero que algún día se publique para que todas podáis leer completa esta novela.

Sara, encantada de recibirte en mi blog. Como he dicho un poco más arriba esta novela aún no está publicada así que no se puede comprar.

No sabéis la pena que me da dejaros con la miel en los labios, sobre todo con las palabras tan cariñosas que me decís siempre. Por ello estoy pensando en colgaros una novela completa ¿Os parece bien?

Un abrazo inmenso para todas.

Bego dijo...

Que nos va a parecer?, maravilloso.

Espero con impaciencia....

Anónimo dijo...

Yo quiero una novela entera !
síiiiiiiiiiiiiiiiiiiii.
porfa, porfa...PORFA !!!!

CARLOTA

Sara dijo...

Un regalo en forma de libro, eso es Orgullo Sajón..... me ha encantado la novela, pero me quedo con ganas de más..... espero que pronto salga a la luz Lady Shessy... que por lo que he leido pinta estupendamente. Un besazo. Sara.

Nieves Hidalgo dijo...

Estoy preparando la novela que os colgaré entera, pero tenéis que darme un poco de tiempo y tener y poco de paciencia. Prometo que lo haré.

Sara, un millón de gracias por tus palabras. Lady Shessy es, precisamente, un libro al que tengo mucho cariño.

Un beso enorme para todas.

Anónimo dijo...

Si, si, muy habilidosa esta niña pero no me gustaría estar en su lugar si se comprueba que él es inocente y se ve con las manos libres para demostrarle lo que sabe hacer. Igual la sorprende ....

Estos capítulos tuyos son muy entretenidos y me divierto un montón leyendolos.

Saludos, Juani