miércoles, 4 de febrero de 2009

El fantasma de Schönheit © (Extracto del capítulo 2º)


Austria. Dieciocho años después...


Cuando Samantha Renner me comunicó que había decidido partir de St. Veit, nuestra pequeña comunidad al sur de país, para aceptar el trabajo que le ofrecían, pensé que había perdido el juicio.
-Shandy, ese lugar está muy lejos. Salzburgo está muy lejos. ¿Qué hará tu padre?
Yo sabía, porque les conocía desde que nací, que Amadeus Renner era un hombre solitario, sobre todo desde la muerte de su esposa. Nunca necesitó de nadie. Era feliz con sus estudios y sus escritos sobre la Historia de Austria. Eso no le proporcionaba demasiado dinero, pero amaba nuestras costumbres y leyendas y se dedicaba a ello por entero. Samantha esta sola, era cierto, pero aventurarse en aquel viaje sólo podía acarrearle problemas. Al menos, eso pensaba yo y se lo hice notar.
-Ese hombre, Nina –me dijo-, es un caballero. Y el trabajo es adecuado para mí. El chiquillo tiene doce años y sé que puedo educarlo. Además, debo alejarme de mi padre, no quiero causarle más dolor. Ganaré lo suficiente y ahorraré. Es el único modo de sacarle de la miseria. Por otro lado, Salzburgo no está en el otro extremo del mundo.
-Para mí como si lo estuviera.
-No seas exagerada. Yo tendré días de vacaciones y vendré a veros. O puedes ir tú.
-Sabes que la economía de mi familia no permite esos gastos.
-Te mandaré algo junto con lo que envíe a mi padre. El sueldo es bueno y podré hacerlo.
-Pero tu padre te necesita aquí –insistí, aún sabiendo que no era cierto. Realmente, lo que yo quería era que permaneciera a mi lado-.
Samantha era mi amiga, mi compañera, mi hermana y mi confidente desde que estudiamos juntas en Klagenfurt. Resultaba duro pensar que iba a marcharse y que, tal vez, no volviésemos a vernos más.
-Necesito rehacer mi vida, Nina. Él estará atendido, la señora Obewar se encargará y yo le haré llegar el dinero a ella para que se lo administre. Ya sabes que mi padre es un desastre en ese sentido. Según me dijo el señor Weber tendré de todo, de modo que no gastaré mucho.
-¡Santo Dios, no conoces a ese hombre! No sabes nada de él. Ni de la casa a la que vas. ¿Cómo dijiste que se llamaba?
-Schönheit. Weber es médico. Tiene una consulta en Mondsee. La casa a la que voy a trabajar está cerca de allí y la dueña es una anciana que, según dice, es encantadora.
-¿Y si todo es falso? –no daba mi brazo a torcer, apuraba los últimos cartuchos-.¿Quién te dice que no es más que una trampa e intenta secuestrarte?
Shandy dejó escapar una carcajada.
-¿A quién se le iba a ocurrir raptarme? No valgo nada.
La observé con detenimiento. Sin duda estaba loca o hacía más de una década que no se miraba en un espejo. Las largas trenzas enroscadas sobre las orejas, aquellas horrorosas trenzas de cabello rojizo de las que tanta veces tiré cuando nos peleábamos, eran ahora una melena larga y sedosa de rizos desiguales que retenían los rayos de sol. Sus ojos, verde-azulados, eran grandes y vivaces. Aunque no vestía con elegancia porque su status no se lo permitía, tenía una figura espléndida.
-Eres muy bonita.
-Sí, como una mofeta –se burló-.
-¡No digas tonterías! ¿Te has fijado cómo te miran los hombres?
-Nina, me voy, de modo que ahórrate los elogios.
Supe que tenía la partida perdida. Ella era todo dulzura y bondad, pero esas virtudes se le olvidaban cuando algo se le metía entre ceja y ceja.
-¿Escribirás al menos?
-Todos los días. Te lo prometo.
Supuse que era una frase hecha, la que todos utilizan a la hora de despedirse. Me entristecí. Cambié el tema dirigiéndolo hacia la boda de la hija mayor del terrateniente de la ciudad, conversación obligada en aquellos días. No quería pensar en su partida. Dolía demasiado.
Sin embargo, las palabras de Shandy resultarían premonitorias. No escribió a diario, desde luego, pero sus cartas me llegaron con más frecuencia de lo que esperaba. Lo que encontró en aquella mansión, la obligó a hacerlo para no volverse loca.

(Extracto del capítulo 2º)



10 comentarios:

Anónimo dijo...

Hola Nieves, no sabes lo intrigadísima que me he quedado. Me encantaría seguir leyendo esta novela. Parece diferente a las otras o al menos me lo parece a mi.

Un beso.
Coni

Anónimo dijo...

Me he leído seguidos los dos capítulos de esta novela. Qué guay, cómo me gusta. Cada una que pones me apetece más que la anterior. Me tienes prendada, chica.

Besotes
Merce

Anónimo dijo...

¿Otra de fantasmas? ¡Yo quiero leerla!

Saludos
María

Anónimo dijo...

Hoy me he decidido a dejarte un mensajito. Paso a leerte con cierta frecuencia. Siempre me gusta lo que escribes y como lo escribes. Lei tu libro y me encantó. Espero tu siguiente novela con muchas ganas. Saludos. Charo

Bego dijo...

Como ha dicho Coni, a mi también me parece que esta novela tiene algo diferente a las otras, tiene un comienzo distinto, nos dejas en suspense.

Un beso.

Anónimo dijo...

Esto me está gustando muchoooooooo

CARLOTA

solima dijo...

Llevaba unos días sin poder pasar por aquí y estaba intrigadísima por lo que me podía estar perdiendo. Como siempre, me he vuelto a quedar con ganas de más.
Qué buena pinta tiene El fantasma de Schonheit.

Besos

Anónimo dijo...

Una buena amiga me dio el enlace de este blog. Dijo que me gustaría. Lo que no me dijo es que cuando entras aquí tienes que venir con tiempo por la cantidad de material que tiene. He empezado a leerlo, pero veo que con un día no hay suficiente. Me está encantando como escribes. No he leído tu libro pero en cuanto pueda lo compraré.
Saludos
Araceli

Alexia Stark dijo...

A mí también me has dejado intrigadisima, que pasará???

Uyyyy que ganas de poder leer el resto! (>_<)

rociodc dijo...

Esta novela tiene una pinta excelente. Creo que es un argumento muy original, intrigante y diferente.... Ojala la publiques Nieves. Me encantaria disfrutarla al completo. Gracias. Besos.