domingo, 4 de enero de 2009

Manlott © (Extracto del capítulo 2º)



-Señora Hamilton.
-Hacía mucho tiempo que no nos veíamos, señor Hopkins. Me agrada volver a charlar con usted, ya lo sabe, pero espero que me pueda aclara la causa de haber sido llamada con esta urgencia. Apenas me dio tiempo de embalar nada.
-Milord desea verla, señora. Y a su nieta.
-¡Oh! Usted no conocía aún a mi nieta. Yelena, cariño, él es el abogado de quién te hablé tanto –les presentó-.
-Encantada –sonrió la joven-.
-El placer es mío, sin duda. Si me permite decirlo, es usted una belleza.
Ella bajó los ojos, un tanto avergonzada.
-Es usted muy galante, señor.
En la mesa cercana, Karel continuaba haciendo bromas con las dos jóvenes que le acompañaban. Sus risas llegaron hasta ellos y Hopkins se sintió un poco embarazoso.
-Les ruego disculpen el comportamiento del nieto de milord.
-¿Karel? –exclamó la anciana, observándole con atención-. ¡Por Dios, nunca le habría reconocido! La última vez que le ví… -suspiró-. Han pasado muchos años. Se ha convertido en un hombre muy atractivo, aunque… no muy serio, diría yo.
-Si lo desea, señora, puedo presentarles ahora.
-¡De ninguna manera! –rió bajito-. Estropear la diversión de los jóvenes es algo deleznable, señor Hopkins.
-El muchacho tiene demasiada últimamente –se quejó el abogado-.
Ella sonrió, divertida.
-Creo que deberías descansar un poco, abuela. El camino ha sido agotador –intervino Yelena-.
Elsa Hamilton miró a su nieta con dulzura, dio unos golpecitos en su mano y regresó la atención al hombre.
-¿Cómo esta él?
-Muy enfermo.
-¿Grave? –las facciones de Elsa se tensaron-.
-Me temo que sí, señora. Por eso me mandó a buscarlas.
Ella asintió y suspiró.
-Y por eso voy a volver a Manlott. Hace una eternidad que pisé las propiedades, pero recuerdo cada rincón, cada escalera, cada fuente. Como si nunca lo hubiera abandonado.
-Sigue siendo igual de hermoso.
-Le creo. Y ahora, querido amigo, creo que haré caso a mi nieta y me retiraré a descansar.
-Permítame acompañarla, milady.
Ella rió con ganas.
-Nunca he sido lady, señor Hopkins.
-Ser lady, señora, no es únicamente un título heredado. Es toda una vida.
-El mundo sería un lugar mejor de existir más personas como usted.

El abogado acompaño a las dos mujeres al piso superior y ayudó a acomodar a la anciana junto a la ventana. Luego se despidió y bajó al salón irritado y dispuesto a cantar las cuarenta al muchacho rebelde y pendenciero en que se convirtiera el nieto de Arnold Manchester. Cuando entró, Karel estaba acompañado solamente por una de las jóvenes, sentada sobre sus rodillas. Se acercó y antes de que él pudiera llenar de nuevo su vaso, le arrebató la botella.
-¡Bonito espectáculo has dado!
Karel le miró entre divertido y molesto.
-¿No te gusta que me divierta? –le preguntó, irónico- Por cierto, ¿quién es esa beldad y ese carcamal con los que subió?
-Veo que aún tienes ojos para algo que no sea el vicio. Esas mujeres van a ser invitadas de tu abuelo en Manlott y la forma de conocerte no ha sido la más acertada.
-De modo que invitadas… La joven es una preciosidad.
-¡Hey! –protestó la chica- Que estás conmigo.
-Tranquila, pequeña. Esta noche soy todo para tí.

(Extracto del capítulo 2º)





8 comentarios:

Bego dijo...

Cada día eres un poquito mas,..."mala", pero no mala de ser mala persona, sino de hacernos sufrir mas con tus novelas, en las que nos dejas con la boca abierta y nos cierras el libro en la cara dejándonos con las ganas de saber mas.

Un fuerte abrazo y hasta mañana.

Anónimo dijo...

Veo que esta es otra novela con un protagonista bribón como a mí me gusta. Ay, lástima que de momento no pueda saber cómo sigue.

Besos
Coni

ISABEL dijo...

Sí, sí, yo soy también de las que sufro y me quedo con ganas de más, pero irremediablemente vengo a leer los trocitos que nos dejas cada día.

Un abrazo.

Anónimo dijo...

Me encanta, Nieves, como todo lo que nos vas dejando desde el nacimiento de tu blog. Qué pena no poder seguir leyendo.

Besos
Mayte

Anónimo dijo...

La historia promete, como todas.
Yo estoy enganchada ya a leer lo poquito que nos pones, aunque no puede seguir la historia.

Me gustael nombre de Karel y me gusta el nombre de Selena. Buscas nombres estupendos siempre para tus personajes.

Un beso

CARLOTA

Anónimo dijo...

Tiene una pinta fantástica esta historia. Lástima no poder seguir leyéndola.

Un besote,
Pili

Anónimo dijo...

Me gusta la historia y me encanta la foto.

A mí también me gustaría continuarla.

Saludos,
María

Nieves Hidalgo dijo...

Ya, ya sé que con dos capítulos os pongo la miel en los labios, pero se trata de mostraros sólo un poco de lo que tengo escrito y ver qué opinión os merece y si estas novelas os interesarían.

A mí me encanta leer vuestras opiniones.

Un beso a todas y gracias por vuestros comentarios.