domingo, 28 de septiembre de 2008

La bahía de la escocesa © (Libro 1º de la saga de Los Gresham)

PRESENTACIÓN DE LA SAGA

El castillo de Braystone, en Inglaterra, es el centro de la vida de nuestros personajes. Los tres hermanos Gresham (Christopher –conde de Braystone, Darel –barón de Winter- y James –barón de Salsbury), orgullosos, inteligentes, imprudentes y libertinos, son tan capaces de perpetrar las más alocadas aventuras y jugarse la vida por su país mientras ejercen de agentes de la Corona, como de proteger a cualquier miembro de su familia.
Nuestras protagonistas, mujeres de armas tomar -una americana que odia a los aristócratas, una heredera a un trono y una muchacha osada que se presenta en sociedad falsificando su identidad para salvar a su hermano-,defenderán el nombre de Braystone incluso con las armas.
Lady Eleonor y lady Agatha, abuela y tía abuela de nuestros personajes principales, nos harán pasar del asombro a la sonrisa por sus atolondradas ocurrencias y sus consejos, siempre del lado de las buenas costumbres, que difícilmente acatan los tres jóvenes.
Cameron Brenton, vizconde de Teriwood, sobrino de los intrépidos Gresham, experimentado libertino, parece el más idóneo para raptar a una mujer al otro lado del océano.
Y Alexandra, hija de Darel, goza de la bravura suficiente como para intentar seducir al hombre más disoluto de todo Londres.
Las historias entremezcladas de los personajes que se desarrollan en cinco títulos, nos harán conocerlos a fondo y, espero, pasar unos ratos divertidos.

Títulos que componen la saga: La bahía de la escocesa. Reinar en tu corazón. Espejismo. Juego peligroso. Alexandra.






LA BAHÍA DE LA ESCOCESA

SINOPSIS:

Adan Brenton, vizconde de Teriwood es asesinado cuando intenta desenmascarar una traición. En New York, su hermana, Kimberley, recibe la noticia y decide viajar a Inglaterra para esclarecer su muerte y hacerse cargo de sus bienes.
Christopher Gresham, conde de Braystone y agente de la Corona, es reclutado para investigar los ataques a barcos ingleses y averiguar quién está vendiendo información a Francia.
Cuando Kimberley empieza a bucear en la vida de su hermano, Braystone aflora como el primer sospechoso.
A pesar de la atracción que surge entre ambos, ella se jura ejecutar al asesino de su hermano.



SOUTHEND. INGLATERRA.


La incesante lluvia empapaba las ropas de abrigo y Adam Brenton sentía frío. Un frío espantoso. Aunque no se lo provocaba el gélido aire que hacía ondear su capa, atravesándolo como un cuchillo, sino aquel maldito agujero negro que le apuntaba a la cabeza.
Miró al hombre que estaba tras la pistola y un músculo se movió junto a su labio superior, lo único que denotaba el miedo que sentía. Echó un rápido vistazo a las oscuras figuras que, de cuando en cuando, alumbradas por los rayos, trabajaban sin descanso abajo, en la playa.
Ahora, el ir y venir de aquellos hombres vestidos de marineros comunes le importaba muy poco. En otro momento le pareció importante saber de sus movimientos, informar acerca de ellos y descubrir que no se trataba simplemente de una banda de forajidos dedicados al contrabando con Francia. Eran más. Mucho más. Al menos el hombre que les comandaba. La mercancía transportada desde la goleta que fondeaba en la cala era lo que menos importaba, el que más y el que menos si podía, trataba de conseguir artículos del otro país que escaseaban en Inglaterra. Era delito, sí. Pero la cartera que el individuo que le apuntaba había hecho pasar a manos del capitán de la nave francesa era otra cosa. Y eso tenía una palabra muy fea para definirlo: traición.
- Supongo que no hay una solución entre caballeros -murmuró, más para ganar tiempo que para evitar lo que se avecinaba-.
- Ciertamente, Brenton. No la hay.
Adam supo que apenas quedaba tiempo. Que sólo un milagro podía salvarlo de la muerte. O una acción desesperada. Y lo intentó. Se lanzó a un lado al tiempo que estiraba las manos para agarrar la pistola. Su rival actuó tarde para defenderse y el joven llegó a sentir entre sus dedos el frío del metal. Pero fue sólo un instante. Un segundo de esperanza. Adam Brenton no estaba especializado en la lucha cuerpo a cuerpo, su enemigo sí. Un golpe con la rodilla en su entrepierna le obligó a dejar escapar una maldición. Luego escuchó, como en sueños, el sonido seco del disparo.
La bala entró en su cuerpo obligándole a encogerse. Luego, su cuerpo se desmadejó y cayó boca arriba sobre el embarrado terreno.
El que le había disparado miró con asco la sangre que salpicase su capa. Escupió sobre el cuerpo inerte y sin ninguna consideración lo empujó con la bota hacia el acantilado. El cuerpo de Brenton rebotó en un par de rocas y luego se precipitó en el agua, abajo, muy abajo, hundiéndose en la negrura del océano.



LONDRES. UN MES MÁS TARDE.


Aquel pasillo siempre le había parecido carente de calor, como si en lugar de avanzar hacia las salas particulares del monarca caminara hacia las mazmorras de la torre de Londres. Había llegado hacía apenas diez minutos, una contraseña rápida le franqueó el paso a aquella parte del palacio, un sujeto malencarado le dio instrucciones y en pocos segundos se encontraría cara a cara con el hombre que dirigía los designios de Inglaterra.
No era la primera ni sería la última vez que Christopher anduviera por aquel condenado pasillo. En su calidad de lord del reino había acudido en numerosas ocasiones a reuniones privadas. En calidad de agente de la Corona, posiblemente más. Pero ahora sentía que era distinto. La urgencia con la que había sido llamado se lo hacía temer.
Cuando llegó a la puerta de madera custodiada por un guardián, éste le franqueó el paso de inmediato. Fue Thomas Ruppert quien lo recibió, extendiendo la mano.
- Adelante. Le estábamos esperando -dijo a modo de saludo-.
Sólo había dos personas: Ruppert y el ministro del interior. Con un gesto ambiguo le indicaron que tomara asiento e hicieron otro tanto. Christopher no abrió la boca, simplemente aguardó. Al cabo de dos largos minutos, Thomas Ruppert carraspeó y dijo:
- Se preguntará la causa de tanta urgencia, conde.
Chris se encogió de hombros, dando a entender que no estaba demasiado interesado en sus problemas.
- Hay un asunto importante que queremos tratar con usted. Importante para Inglaterra.
Chris se limitó a acomodarse en el sillón con una sonrisa irónica. La frase le sonaba familiar.


(Extracto del primer capítulo)




13 comentarios:

Bego dijo...

Solo puedo decir,INTERESANTE.

Anónimo dijo...

Esto tiene una pinta sssssssssssstupenda.
¿vas a colgar un poco de cada título?
Christpher me encanta y quiero conocer al resto de los personajes.

CARLOTA

amor en libertad dijo...

veo que el blog ha cobrado forma, nieves, que lo vas estructurando más

un abrazo

Nieves Hidalgo dijo...

Gracias por vuestros comentarios.
Sí, poco a poco el blog va tomando forma. La cantidad de personas que cada día pasan por aquí, que me dejan sus cariñosos comentarios y que me envían un montón de correos, me obliga a sacar tiempo, ganas y entusiasmo para que os sintáis cómodos y satisfechos con lo que veis y leéis.

Un abrazo.

Anónimo dijo...

¡¡Qué buena pinta tiene esta serie!! Es que me encantan las series.
Me gustó mucho Lo que dure la eternidad, lo empecé y no pude parar. ¡Enhorabuena!

Un beso,
Merce

Anónimo dijo...

¡¡Una serie!!, me encantan las series. Hala, otra a la que me engancho. Menos mal que como he llegado tarde puedo leérme todos los primeros capítulos seguidos. Algo es algo.

Pilar

Anónimo dijo...

¡Qué buena pinta tiene esta saga!

Voy a leer los capítulos de los otros libros. Me encantan las sagas.

Un beso
Coni

Anónimo dijo...

hola nieves, muchas felicitaciones. Espero te acuerdes de mi: soy cecilia de uruguay! No se me ocurre otra palara que Maravilloso, muchos éxitos, estamos en contacto besos!!

rociodc dijo...

Es una novela preciosa y perfecta para el comienzo de la serie. Tengo muchas de ganas de seguir leyendola.¡ Me encanta!
Besos y felicidades.

Nieves Hidalgo dijo...

Rocio,

La bahía de la escocesa, publicada en Mayo pasado, es la priera de la saga porque es la historia del hermano mayor. Ojalá te guste.

Muchos besitos

rociodc dijo...

¡¡ Sii, yo lo tengo desde el primer di en que se publico!!
Me referia a que tengo muchisimas ganas de seguir leyendo los demas libros.;-)

rociodc dijo...

¡¡ Sii, yo lo tengo desde el primer di en que se publico!!
Me referia a que tengo muchisimas ganas de seguir leyendo los demas libros.;-)

Nieves Hidalgo dijo...

Rocio,

lo imaginaba, lo imaginaba.
Ojalá te guste la historia de Darel.

Muchos besos